Nosotros

Una Historia de la Cocina Balear Inspiradora

La historia de El Canario se remonta a 1945 cuando Guillem Coll, un mallorquín que emigró a Cuba, tuvo un encuentro que cambiaría su vida. En Cuba, Coll entabló amistad con un químico austríaco, quien, a su regreso a su país, le obsequió la fórmula de un gasificante en polvo. Este gesto tan generoso condujo, a la vuelta a casa de Guillem Coll, a la creación de la primera fábrica de levadura en polvo en Banyalbufar, Mallorca.

El nombre «El Canario» se deriva de la pasión de su fundador por la cría de canarios, una afición popular en ese momento. A lo largo de los años, la empresa ha experimentado cambios en la propiedad, y en 1977, Jaume Albertí, el padre de los actuales propietarios, adquirió El Canario. La visión de Albertí y su compromiso con la empresa llevaron a la modernización y automatización de la producción.

Una Transición Generacional Exitosa

En las décadas de los 80 y 90, la empresa se mantuvo en manos de la familia Albertí. Xisco Albertí, el hijo del propietario, se unió al negocio, seguido más tarde por su hermano menor, Alberto. La familia Albertí también incursionó en el negocio de vending con la creación de «El Canario Vending» en 1996.

 

El Enfoque en la Expansión

En 2015, los hermanos Xisco y Alberto tomaron la decisión estratégica de centrarse en la expansión de El Canario más allá de las Islas Baleares. Su visión de llegar a un público más amplio se ha hecho realidad, y ahora los productos El Canario se pueden encontrar en toda España. Para ello podemos destacar que en estos momentos se puede encontrar el producto «El Canario» en diferentes cadenas de supermercados e hipermercados como El Corte Inglés, Hipercor,  además de Sorli en Cataluña, e Hiper Trebol y supermercado Alteza en Tenerife. 

Un factor diferencial de el producto «El Canario» para poder competir con las multinacionales ha sido ser un producto reconocido «sin glutén» (al ser un producto derivado de la harina de maíz) pero también certificado como «sin lactosa».